En el marco del paro general convocado por la CGT contra la reforma laboral, el tránsito en Buenos Aires muestra mayor afluencia de vehículos particulares debido a la escasa circulación de colectivos, con solo algunas líneas como Dota operando parcialmente. Se observa movimiento intenso en avenidas clave como 9 de Julio, Independencia, General Paz y el rulo de Constitución, pero con pocos buses y taxis adhiriendo mayoritariamente, aunque algunos taxistas funcionan de manera aislada. El gobierno prioriza el control de la inflación heredada, pero expertos llaman a prestar atención al empleo y el impacto en pymes y trabajadores.
La jornada se centra en el Congreso, epicentro del debate sobre la reforma laboral, con movilizaciones y cortes en las calles. En un día nublado a las 10:10 de la mañana en Buenos Aires, el tránsito fluye con más vehículos particulares, y algunos colectivos del Gran Buenos Aires circulan gracias a Dota, que nuclea el 70% del transporte en el AMBA. La temperatura se mantiene estable en un contexto de inmovilización parcial y discusiones clave en Diputados.
En Moreno, surge una movilización espontánea de vecinos autoconvocados contra la reforma laboral, cortando la mano principal del acceso este hacia Buenos Aires en el kilómetro 40, cerca del puente La Noria. Los manifestantes, mayoritariamente con barbijos y sin insignias partidarias, queman neumáticos generando humo denso y peligro para la visibilidad, mientras Gendarmería se posiciona del otro lado. Intentos de entrevistas revelan oposición al proyecto que ya obtuvo media sanción, con una jubilada declarando que protestan "hasta que sea necesario" y otros vecinos de barrios como Cuartel Quinto mencionando que actúan como pueblo contra las injusticias del gobierno, sin revelar organizaciones específicas.
La protesta, descrita como intempestiva por el equipo en vivo, incluye riesgos como un manifestante vertiendo gasolina cerca del fuego, lo que podría haber causado un incendio mayor. Pese a la densidad vehicular habitual, los autos quedan varados a 50 metros, y muchos desvían por la colectora. La logística sugiere preparación previa, con neumáticos y banderas listas, aunque los participantes insisten en ser autoconvocados vecinales sin líderes visibles dispuestos a hablar con la prensa.