El panel de Intrusos anuncia una actualización del caso Cintia Fernández, quien publica un nuevo descargo dirigido al país sobre su conflicto con Moria Casán. Se detiene el programa para escuchar el video donde Cintia denuncia amenazas implícitas vía redes sociales, interpretando un tuit como una invitación a irse del programa por desacuerdos. Cintia explica que el mensaje público es inaceptable y debió manejarse en privado, cuestionando su falta de respeto por una pregunta válida dura.
En el video, Cintia detalla la entrevista con Elba Marcovich donde hizo una pregunta incómoda a Marcos, criticando a Moria por no apoyarla como conductora y por interrumpirla. Afirma que así no se conduce un equipo, denuncia un manejo sin códigos y descalificaciones desagradables, recordando experiencias pasadas de ser echada sin motivo, trabajar en negro y no cobrar. Exige respeto, especialmente por hacer bien su trabajo, y rechaza ser tratada como un punching bag para risas o shows.
Cintia continúa cuestionando la elección de Moria al contratarla solo para humillarla, califica de patético el enigmático post del día anterior que jugó con su trabajo, familia y economía. Menciona una mentirita de Moria sobre facts escolares de sus hijas, ignorando un acuerdo con producción, lo que ve como desubicación y falta de respeto. Insiste en no callarse más y evidenciar malas actitudes con respeto.
El panel debate si es show para rating, sugiriendo que se resuelva en privado o por teléfono en vez de redes para rebote mediático. Coinciden en que Cintia busca respeto público, pero critican el uso de redes para amplificar el conflicto, notando que ambas partes lo hacen mediático. Especulan sobre si Cintia volverá al programa, si renuncia o la echan, y si sirve para generar contenido para el día siguiente, destacando que para Moria es show, pero para Cintia es una genuina falta de respeto.