La Unión Europea evalúa un vigésimo paquete de sanciones contra Rusia, independientemente de un acuerdo en el G7, con un enfoque en prohibir servicios marítimos a petroleros rusos. El comisario europeo de Economía, Valdis Dombrovskis, confirmó que Bruselas busca alinear esfuerzos, pero no esperará si es necesario, visando aprobación antes del cuarto aniversario de la invasión a Ucrania el 24 de febrero.
Esta medida implicaría que todas las empresas de la UE dejen de prestar servicios a los buques cisterna rusos, impactando su capacidad para exportar petróleo. Dombrovskis subrayó que una mayor coordinación con aliados fortalecería el impacto, pero la UE actuará unilateralmente para presionar a Moscú.
El anuncio llega tras la flexibilización de sanciones estadounidenses contra Bielorrusia y su adhesión a la controvertida Junta de la Paz impulsada por el presidente Donald Trump, lo que resalta las tensiones en la alineación internacional contra la agresión rusa.