El cuerpo de Sofía, una joven desaparecida durante una práctica de buceo en Puerto Madryn, fue encontrado en el mar. La tragedia ocurrió en aguas patagónicas, donde las corrientes y condiciones imprevisibles representan riesgos constantes para los deportistas.
Equipos de rescate trabajaron intensamente, pero no pudieron salvarla a tiempo. Familiares y amigos expresan dolor profundo, mientras se investiga si hubo fallos en el equipo o negligencia.
Este suceso subraya la importancia de protocolos de seguridad en actividades acuáticas extremas. Autoridades locales llaman a la precaución y a capacitaciones rigurosas para evitar más pérdidas humanas.