Los empleados de la fábrica FATE, en medio de la crisis que llevó al cierre de la planta, mantienen una resistencia pacífica dentro del predio industrial. Tras cortar el alambrado para ingresar a los jardines frontales, los trabajadores se sumaron a agrupaciones políticas y gremios combativos, como el Partido Obrero y el Polo Obrero, erigiendo banderas y pancartas en apoyo a su reclamo. Esta acción responde a la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo, que la empresa no acata, impidiendo el reinicio de actividades.
Los obreros exigen la reapertura inmediata de la fábrica y el retorno a sus puestos, argumentando que solo saldrán si se encienden las máquinas y se normaliza la producción. Entrevistas con trabajadores revelan sorpresa y frustración: algunos laboraron en feriados recientes para reparar equipos, solo para enfrentar despidos abruptos. Con cerca de 900 afectados, muchos destacan la fortuna del dueño, Javier Madanes Quintanilla, estimada en 1.500 millones de dólares, contrastando con su rol como variable de ajuste en la crisis.
La empresa envió telegramas y cartas documento notificando la cesación total de actividades desde el 18 de febrero, citando una crisis agravada pese a medidas previas como el procedimiento preventivo de crisis. Fiscales investigan daños por rotura de alambrados y turbación de posesión, con identificados entre 20 y 25 personas. Los trabajadores planean un posible acampe nocturno, defendiendo su derecho a la fuente laboral en un contexto de apertura importadora que amenaza la industria nacional.
America 24
economia
El noticiero de A24
Trabajadores de FATE resisten el cierre con acampe y permanencia en la fábrica
Neutral · teleprompter · neutral