Italia enfrenta una ola de temor tras dos intentos de secuestro de niños en supermercados, uno cerca de Milán y otro en Nápoles, que han dejado a familias en shock y a la policía en alerta máxima.
En Nápoles, un hombre rumano de 48 años intentó llevarse a una niña de 3 años al salir de un supermercado, causándole una fractura de fémur. La bebé permanece internada, y aunque el agresor no tiene antecedentes penales ni psiquiátricos, su defensa alega confusión con un muñeco. En Bérgamo, un hombre africano de 47 años reclamó a un niño de 5 años como suyo ante sus madres, pero fue detenido gracias a la intervención de empleadas del supermercado que llamaron a la policía.
Estos incidentes no aislados han generado psicosis colectiva en las calles italianas, con autoridades reforzando la vigilancia en áreas públicas para prevenir más ataques y restaurar la confianza de los padres.