El despliegue de tropas europeas en Groenlandia genera nuevas tensiones en la región ártica, impulsado por las declaraciones del presidente Donald Trump sobre la adquisición de la isla. El ejército sueco participó en ejercicios militares en el oeste de Groenlandia, donde soldados marcharon con equipo pesado, dispararon en campos de tiro y operaron drones, como parte de la misión Arctic Century lanzada por Dinamarca y la OTAN.
Estos movimientos buscan fortalecer la presencia aliada en el Ártico ante las ambiciones estadounidenses, que Trump justificó por razones de seguridad y control territorial. Aunque la propuesta de compra está pausada, las tensiones persisten dentro de la OTAN, con esfuerzos diplomáticos para resolver el conflicto iniciado a finales del mes pasado entre Dinamarca, Groenlandia y Estados Unidos.
En un gesto de unidad, el rey Federico X de Dinamarca realizó su segunda visita anual a Groenlandia, llegando a Nuuk para subrayar los lazos con el territorio. La primera ministra danesa Mette Frederiksen se reunió con su homólogo groenlandés y el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio en una cumbre constructiva, aunque advirtió que el interés de Trump por Groenlandia no ha disminuido.