En el marco del paro general, el sector salud asegura la continuidad de servicios esenciales como emergencias, urgencias e internaciones críticas. Históricamente, estos rubros se mantienen operativos durante medidas de fuerza para proteger la atención inmediata a la población.
En hospitales públicos de la Capital Federal, CABA y la Provincia de Buenos Aires, se reprogramarán cirugías electivas y consultas convencionales, salvo aquellas inevitables para pacientes internados. Esta excepción prioriza la salud de quienes no pueden postergar tratamientos, minimizando impactos en la atención programada.
La medida refleja un compromiso con la calidad asistencial, recomendando a la ciudadanía reprogramar citas no urgentes y planificar con antelación para evitar complicaciones durante la huelga.