En la tradicional gala de primavera de China, transmitida a víspera del Año Nuevo chino, se presentó el robot Galbot, un avance impresionante en inteligencia artificial que actuó como mozo, repartiendo comida, bebidas y souvenirs a artistas y público.
Equipado con un modelo de lenguaje extenso basado en AstraBrain, el robot comprende su entorno y ejecuta tareas de forma independiente, sin depender de movimientos pregrabados o control remoto. Sus manos avanzadas, con más de 30 motores y 22 grados de libertad, permiten agarres precisos y movimientos suaves, superando las necesidades comerciales actuales.
Durante el evento, conocido como Chun Wan y reconocido por Guinness como el programa televisivo anual más visto del mundo, Galbot colaboró con artistas en un microfilm y demostró su destreza en actividades como ensartar salchichas o manejar objetos delicados. Este desarrollo, impulsado por la empresa Galva, se implementará en más de 100 tiendas de robots en 20 ciudades chinas, acelerando la integración de la IA en la vida cotidiana.
Expertos destacan que los avances en IA progresan más rápido de lo esperado, con innovaciones que antes tomaban cinco años ahora lográndose en uno, abriendo puertas a aplicaciones como traductores en tiempo real y asistentes autónomos en negocios.