El paro general de este jueves obliga a reprogramar los encuentros del fútbol argentino, impactando especialmente a San Lorenzo, que enfrentará un calendario extenuante con partidos el jueves, domingo y martes, separados por solo 48 horas de descanso.
El equipo de Damián Ayude, actualmente noveno en el Grupo A con siete puntos en cinco fechas, sufre esta modificación en un momento crítico. Con dos victorias, un empate y dos derrotas, el plantel joven ha sido cuestionado por su rendimiento, y el DT admitió problemas en la transición bajo presión tras el empate con Unión.
La decisión considera seguridad, evitando choques con el partido de Riestra-Huracán cerca de su estadio. Así, San Lorenzo jugará el domingo a las 17 contra Estudiantes de Río Cuarto, un rival débil, y el martes a las 19:30 ante Instituto para cumplir el reglamento de descanso mínimo.
Este apretado fixture resalta la exigencia del torneo, iniciado en enero, donde algunos entrenadores ya están en la cuerda floja y los silbidos aumentan en las tribunas.