Las negociaciones tripartitas en Ginebra entre Estados Unidos, Rusia y Ucrania buscan un alto al fuego, pero las perspectivas de éxito siguen siendo escasas. Observadores destacan que, a diferencia de rondas previas en Abu Dhabi, esta vez la presión proviene directamente del presidente Donald Trump, quien urge a Ucrania a hacer concesiones para resolver el conflicto que se acerca a su cuarto año.
El corresponsal Ricardo Marquín, desde Estonia, explica que Trump presiona el 'eslabón más débil', Ucrania, con la esperanza de forzar un acuerdo favorable a Rusia. Aunque los detalles de las discusiones sobre territorio, elecciones y alto al fuego no trascienden, Europa observa desde la barrera, sin voz en esta fase inicial, pero con un rol clave en futuras garantías de seguridad a través de la OTAN.
La influencia europea podría fortalecerse en una segunda ronda de acuerdos, donde países de la OTAN asumirían la responsabilidad de proteger Ucrania de futuras invasiones rusas. Mientras tanto, Zelensky enfrenta dilemas: ceder terreno podría debilitar su posición, pero rechazar las demandas rusas arriesga el retiro del apoyo militar estadounidense.