Los conductores continúan la charla sobre el clima con un tono juguetón, lamentando no poder subir al barco por ser jueves, el día casi viernes que tanto les gusta, y alertando sobre tormentas inminentes que requieren saquito, pilotito, botitas y paraguas.
Para Buenos Aires, anuncian una mínima de 22 grados que ya hace sentir el frío, máxima de 28 grados, con tormentas que obligan a prepararse, mientras que en Pilar también se esperan rayos y centellas, generando reacciones exageradas y humorísticas como "¡Epa, tía!" y cantos divertidos entre el equipo.
El viernes presenta un cielo parcialmente nublado con sol radiante, máxima de 27 grados, y el sábado integra una mínima de 26 grados y máxima de 27 grados bajo sol, extendiendo el pronóstico para Capital Federal con énfasis en el rápido paso del tiempo hacia el fin de febrero.
La discusión incluye quejas sobre la humedad del 81% y vientos de 8 km/h que despeinan, con bromas sobre geles y ponchos, manteniendo un ambiente ligero y conectado al verano agonizante.