En el partido de Champions League entre Real Madrid y Benfica, Vinicius Junior acusó al defensor argentino Álvaro Prestiani de llamarlo 'mono' tras anotar un golazo y celebrar provocadoramente frente a la hinchada local. El incidente paralizó el juego, con el árbitro usando la señal de brazos en X para indicar posible racismo, un gesto estandarizado por la UEFA.
Prestiani, formado en Vélez y con pasado en selecciones juveniles argentinas, negó rotundamente el insulto en redes sociales, lamentando amenazas de jugadores madridistas como Mbappé, quien lo tildó de 'puto racista'. Benfica respaldó a su jugador, argumentando que la distancia y el ruido del estadio impidieron oír cualquier palabra, cuestionando la veracidad de la denuncia.
El caso resalta la lucha contra el racismo en el fútbol, pero genera dudas sobre pruebas contundentes, ya que no hay audio ni testigos imparciales. Mourinho, DT de Benfica, criticó el festejo de Vinicius como provocador, recordando que el Madrid exige comportamiento ejemplar. La UEFA investigará, potencialmente sancionando a ambos lados si se confirma o desmiente la acusación, en un contexto de tensiones antiargentinas post-Mundial.