La Confederación General del Trabajo (CGT) convocó a un paro nacional de 24 horas en rechazo al proyecto de modernización laboral. Esta medida de fuerza afectará múltiples servicios esenciales, dejando a millones de argentinos sin transporte público ni acceso a bancos y salud.
Entre los servicios impactados se encuentran trenes, colectivos, subtes, premetro, aviones y taxis, sumados a la adhesión de camioneros, personal de salud y conductores navales. El gobierno, a través del Ministerio de Capital Humano, intimó a gremios como la Fraternidad y la UTA a garantizar servicios mínimos, pero la adhesión masiva anticipa un día de caos en el transporte y la movilidad urbana.
El paro busca reflexionar sobre los puntos del proyecto legislativo, defendiendo una modernización laboral que priorice la protección de los derechos sociales y un trabajo genuino y estable, en lugar de una desregulación que vulnere las conquistas obreras históricas.
Esta acción sindical subraya la tensión entre el oficialismo y los trabajadores, en un contexto de debates sobre reformas que impactan directamente en la vida cotidiana de la población.