En vísperas del paro nacional convocado por la CGT contra la reforma laboral, se desplegará un amplio operativo de seguridad en Buenos Aires, centrado en el Congreso, la Avenida de Mayo y la Plaza de Mayo. Fuerzas federales y la policía de la Ciudad participarán para garantizar el orden durante el debate en la Cámara de Diputados y posibles movilizaciones de organizaciones de izquierda y movimientos sociales.
La CGT anunció que no habrá movilización centralizada, pero se espera un alto acatamiento en diversos sectores, incluyendo la UTA, que se sumó al llamado. El Ministerio de Seguridad no detalla cifras, pero enfatiza la presencia masiva para evitar incidentes similares a los ocurridos en el Senado durante la media sanción.
Este paro, el cuarto bajo el actual gobierno, se presenta como una respuesta concreta a la ley laboral, destacando la tensión entre el Ejecutivo y los gremios. Las autoridades instan a la calma, mientras se monitorean desarrollos que podrían alterar la dinámica del debate legislativo.