La morosidad en el pago de expensas consolida una tendencia alcista en todo el país, alcanzando picos del 31% en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA). Según reportes de cámaras de administración, el promedio general ronda el 20%, con incrementos notables en la costa atlántica.
Esta situación genera tensiones en consorcios y edificios, donde la falta de pagos afecta el mantenimiento de servicios esenciales como ascensores, limpieza y seguridad. La crisis económica, con inflación persistente, es el principal factor detrás de este fenómeno.
Administradores recomiendan planes de pago flexibles y mayor comunicación con propietarios para mitigar el impacto, mientras el gobierno evalúa medidas de apoyo para aliviar la presión sobre los hogares.
En un contexto de inestabilidad financiera, esta morosidad amenaza la estabilidad de la propiedad horizontal, demandando soluciones integrales que equilibren derechos de copropietarios y sostenibilidad edilicia.