En tiempos de creciente maldad, Dios ama incondicionalmente al mundo, dando a su Hijo para vida eterna, y nada queda oculto ante Él, con la promesa de que quien ama a Dios es conocido por Él, mientras el príncipe de la potestad del aire opera en el mundo actual.
El apóstol Pablo advierte del dios de este siglo que ciega a incrédulos ante el Evangelio, en contexto post-resurrección de Cristo, impulsando la campaña como manifestación de justicia divina imputada por Cristo para libertad total, enfrentando guerra espiritual donde denuncias vienen de posibles abusadores.
Casos alarmantes incluyen una abogada del fuero familiar que, tras 30 años de oficio, reporta abusos de perversidad inédita, y Alex Roden, quien tras cazar pedófilos en EE.UU., afirma que satanás e infierno existen, reconociendo la maldad pura en depredadores que no son solo solitarios sino verdaderamente malvados.
La campaña busca contrarrestar el aumento de la maldad, no solo los casos reportados, enfatizando oración y acción contra esta batalla espiritual por la protección infantil.