El depuesto presidente venezolano Nicolás Maduro enfrenta graves acusaciones en un tribunal de Nueva York por liderar una red de tráfico de cocaína hacia Estados Unidos, con conexiones a carteles mexicanos como Sinaloa y Los Zetas. La fiscalía alega que Maduro vendió pasaportes diplomáticos a narcotraficantes durante su tiempo como ministro de Exteriores bajo Hugo Chávez.
La trama involucraba vuelos oficiales desde México para transportar drogas e ingresos, con sobornos al ministro Diosdado Cabello para organizar envíos. Joaquín 'El Chapo' Guzmán financiaba laboratorios en Colombia, enviando la producción a EE.UU. a través de Venezuela. Maduro y su esposa Cilia Flores, también imputada, comparecerán el 26 de marzo tras un retraso por logística.
Estas revelaciones encienden alarmas en México por las ramificaciones políticas y criminales. Maduro, de 63 años, se declaró no culpable en su primera audiencia en enero, pero los cargos por narcotráfico podrían conllevar cadena perpetua, destacando la lucha de EE.UU. contra el crimen organizado transnacional.