El exministro de Trabajo Jorge Triaca avaló la reforma laboral aprobada en Diputados, destacando su rol en brindar previsibilidad a trabajadores y empleadores. Según Triaca, la norma resuelve problemas crónicos como la 'industria del juicio', agilizando procesos judiciales que demoran hasta seis años y perjudican a ambas partes.
Triaca rechazó acusaciones de que la ley vulnere derechos laborales, enfatizando que acelera la resolución de conflictos sin eliminar conquistas históricas. Sobre aspectos conflictivos como convenios colectivos y ultraactividad, abogó por debates democráticos en el Congreso, celebrando la reciente aprobación del dictamen oficialista y defendiendo el marco republicano ante críticas de inconstitucionalidad.
En relación al cierre de la planta FATE, Triaca lo calificó de llamativo por coincidir con el debate congressional, criticando la falta de negociación previa. Sugirió mecanismos de diálogo para buscar soluciones, recordando experiencias exitosas durante su gestión, sin validar la orientación del gobierno actual.