Israel se encuentra en alerta máxima por la inminencia de una guerra abierta contra Irán, con involucramiento de Washington tras reunión entre Netanyahu y Trump.
El primer ministro Benjamín Netanyahu ordenó preparar a la población para combate ante riesgo de ataque masivo con misiles de largo alcance sobre Tel Aviv y ciudades principales.
Desde Washington, la Casa Blanca advierte que el tiempo para diplomacia se agota, enviando el portaaviones Gerald Ford a Oriente Medio. Trump da 30 días para acuerdo definitivo; su vocera Caroline Lelit confirma evaluación de ofensiva si Teherán no cede. Negociaciones en Ginebra muestran pequeños avances, pero diferencias por programa de misiles mantienen el pacto en suspenso.