Irán ha seleccionado Omán para reanudar negociaciones nucleares con Estados Unidos, pero ahora, junto a Rusia, iniciará maniobras navales en el Golfo el jueves como demostración de fuerza.
Estas acciones se producen en aguas del Golfo y el norte del océano Índico, respondiendo a amenazas de un posible ataque conjunto entre Washington y Tel Aviv en los próximos días.
El contexto geopolítico subraya la creciente tensión en la región, con Irán enviando un claro mensaje de contundencia militar ante posibles intervenciones externas.