La joven de 23 años oriunda de Villa Ballester falleció durante una inmersión en el naufragio del pesquero chino Hu Xun Yu 890, a 20 metros de profundidad en Puerto Madryn, un sitio popular para turismo subacuático.
El novio de la víctima relató un accidente en el fondo marino, desencadenando una búsqueda inmediata; autoridades investigan posibles fallos en el equipo o mala praxis del instructor, considerando factores como el agua fría, baja visibilidad y mar movido.
Especialistas descartan que se tratara de un bautismo de buceo, ya que la profundidad y condiciones excedían lo recomendado para una certificación Open Water; la pareja y al menos siete testigos declararán para esclarecer responsabilidades.
Se enfatiza la necesidad de respetar límites en inmersiones, como profundidad adecuada y atención constante del instructor, para prevenir tragedias similares en actividades recreativas de alto riesgo.
La investigación busca determinar si hubo negligencia, impericia o imprudencia, con foco en las medidas de seguridad adoptadas durante la travesía.