La investigación por la muerte de Sofía durante una inmersión en buceo avanza con el análisis de la autopsia como elemento fundamental para determinar las causas del fallecimiento. Los peritos examinarán no solo el cuerpo, sino también los objetos personales de la víctima, como la mochila y el botellón de oxígeno, para descartar fallos en el equipo que pudieran haber provocado una falta de aire.
En el ámbito penal, se evalúa la posible negligencia de los propietarios de la embarcación y los instructores involucrados. Hasta el momento, no se ha iniciado ningún procedimiento formal, pero la carátula de la causa podría habilitar procesamientos si se detectan irregularidades. La fiscal a cargo, Calcano, supervisará estos pasos cruciales.
Estos peritajes abrirán un abanico de posibilidades para resolver el caso, destacando la importancia de la seguridad en actividades de buceo. La comunidad espera respuestas que prevengan tragedias similares en el futuro.