Este lunes comenzó el juicio oral contra el joven de 18 años —quien tenía 17 al momento de los hechos— imputado por el homicidio de Kim, la nena de 7 años asesinada durante un robo de auto en La Plata el 25 de febrero de 2025. La menor quedó atrapada por el cinturón de seguridad y fue arrastrada 15 cuadras por el asfalto, sufriendo golpes fatales en la cabeza mientras los delincuentes huían con el vehículo de su madre, Florencia.
El tribunal de menores, bajo el régimen penal juvenil, imputa al acusado homicidio en ocasión de robo, un delito que para adultos conlleva penas de 10 a 25 años. Las audiencias, no públicas para proteger la identidad del menor infractor conforme a la Convención de los Derechos del Niño, se extenderán por ocho sesiones hasta el viernes, con testigos y familiares como únicos asistentes. Su cómplice, de 14 años en ese entonces, fue declarado inimputable.
El caso conmocionó a la sociedad por su brutalidad: testigos vieron al auto pasar con la niña enganchada, y los ladrones solo intentaron liberarla tras volcar. Este proceso busca justicia para la familia de Kim, destacando fallas en la prevención de delitos juveniles y el impacto de la impunidad en comunidades vulnerables, mientras se espera una sentencia que equilibre responsabilidad y rehabilitación.