El paro general convocado por la CGT genera un caos en la movilidad de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano, dejando a miles de trabajadores sin opciones para regresar a casa esta noche y llegar al empleo mañana. Los servicios de colectivos, trenes y subtes cesan a partir de las 22 horas, con los últimos recorridos finalizando en cabeceras mucho antes de la medianoche, complicando el retorno para quienes salen tarde de sus labores.
Las aplicaciones de movilidad privada, como Uber y similares, registran aumentos drásticos en los precios debido a la alta demanda y escasa oferta, con tarifas que pueden multiplicarse por tres o cuatro. Un trayecto habitual de 4.000 a 6.000 pesos ahora supera los 15.000, y se estima un incremento del 30% al 50% en general. Muchos optan por compartir autos o improvisar transportes colectivos informales para mitigar los costos.
Para mañana, se recomienda salir temprano y evitar zonas como el Congreso y la Legislatura porteña, donde gremios planean protestas y posibles cortes. Empresas fomentan el home office cuando es posible, pero en rubros que exigen presencia, el tránsito vehicular se prevé intenso, especialmente en accesos como la ruta desde La Plata. Esta medida de fuerza, aunque sin grandes movilizaciones masivas, afecta directamente la rutina diaria de la población.