El Ministerio de Capital Humano intima a los gremios de la Fraternidad (maquinistas de trenes) y la UTA (choferes de colectivos) a abstenerse de cualquier medida de acción directa prevista, argumentando que viola la conciliación obligatoria vigente. El comunicado oficial advierte que adoptar medidas de fuerza configuraría un incumplimiento de las normas legales en trámite.
Los gremios alegan que adhieren al paro general convocado por la CGT y pueden saltearse la conciliación, pero el gobierno insiste en su vigencia. Esta tensión surge ante el paro de mañana, donde trenes y colectivos son considerados servicios esenciales en la ley por aprobarse, obligando a cubrir el 75% de las posiciones incluso en huelga.
El contexto incluye subsidios gubernamentales para colectivos y el desafío al fast track de la reforma laboral, con el paro total de estos servicios impactando gravemente la economía y movilidad urbana.
Presentan a Martín Álvarez del Instituto Económico de la UADE para estimar el costo económico del paro, comparando con paros anteriores y destacando el rol clave de trenes y colectivos en las pérdidas del país.