Desde los 15 años, promueve el láser para depilación, rechazando ideas de empoderamiento a través de pelos visibles o canas rebeldes.
Prefiere ser muy femenina, cuidada y teñida, considerando que descuidarse no empodera, sino que refleja falta de autoestima.
Esta visión enfatiza el cuidado personal como forma de confianza, alejándose de tendencias que normalizan el descuido.