El Congreso de los Diputados de España rechazó la proposición de ley impulsada por el partido ultraderechista Vox para prohibir el uso de burka y niqab en espacios públicos, con 177 votos en contra de la coalición de gobierno y socios de izquierda, frente a 170 a favor, incluyendo al Partido Popular y UPN.
El PSOE de Pedro Sánchez votó en contra pero abrió la puerta a un debate serio sobre el tema, sin atacar a la inmigración. El burka cubre todo el cuerpo de la mujer, mientras que el niqab deja solo los ojos visibles; ambos originarios de Afganistán y el Golfo Pérsico, a diferencia del hijab que solo cubre el cabello y cuello.
La propuesta de Vox argumentaba que estas prendas erradican la identidad femenina, promueven el sometimiento y representan un riesgo para la seguridad, pero no obtuvo los apoyos necesarios para avanzar en el debate legislativo.