En 2022, la escasez de neumáticos en Argentina llevó a cientos de personas a cruzar fronteras para comprarlos en países limítrofes, como se ve en fotos de colectivos cargados con neumáticos, debido a precios que subieron un 103% y controles estrictos que impedían incluso ingresar neumáticos para uso personal en vehículos.
Los controles eran tan absurdos que se exigía justificar desperfectos para colocar un neumático nuevo, comparado con un sistema "soviético". En Chile, cambiar cuatro neumáticos costaba 800 dólares, mientras en Argentina superaba los 2.000 dólares, según reportes de La Nación.
La crisis en FATE, con bloqueos en sus plantas, profundizó la escasez y disparó robos de neumáticos, con bandas operando a pedido. Jenny detalla que los robos pasaron de 227.000 en 2020-2021 a 408.000 en 2023-2024, bajando a 179.000 en 2024-2025 gracias a la apertura de importaciones, lo que también elevó primas de seguros.
Este contexto histórico resalta el pico del conflicto en FATE, que ya en 2019 solicitó proceso preventivo de crisis, continuando hasta 2026 con producción reducida y tensiones sindicales.