En un tenso intercambio televisivo, el influencer Santiago Maratea fue sorprendido con acusaciones sobre una de sus campañas solidarias. La periodista Fernanda Iglesias lo confrontó directamente, revelando el descontento de Elizabeth, beneficiaria de una colecta para construir una casa y refugio para animales en Adrogué. Según Iglesias, la obra tardó mucho debido a problemas municipales y quedó incompleta, sin detalles prometidos como una parrilla, lo que generó reclamos de donantes y la misma Elizabeth.
Maratea defendió su rol, explicando que su equipo proporcionó no solo fondos sino también abogados y arquitectos para supervisar el proyecto. Insistió en que su responsabilidad se limitaba a recaudar y coordinar, no a una gestión absoluta post-construcción. El intercambio escaló cuando Maratea expresó frustración por las acusaciones, cuestionando si provenían realmente de Elizabeth y acusando a terceros de manipular la situación para dañar su imagen.
La discusión derivó en un cruce de palabras fuertes, con Maratea lamentando haber aceptado la invitación al programa y criticando el formato televisivo por su sensacionalismo. Iglesias mantuvo su postura, enfatizando el derecho de los beneficiarios a exigir cumplimiento de promesas, especialmente en iniciativas que involucran donaciones públicas. El incidente pone en tela de juicio la transparencia en campañas virales de influencers y resalta las expectativas de accountability en acciones solidarias.