La fábrica FATE en San Fernando enfrenta una escalada en su crisis, con una denuncia judicial por usurpación presentada contra un grupo de trabajadores que se han atrincherado en la planta. Cinco empleados permanecen en la terraza del predio, visible desde el exterior, mientras la mayoría de los 920 afectados optan por un acampe nocturno frente al cerco perimetral, sumando incluso a quienes estaban de vacaciones para mostrar solidaridad.
La empresa, con casi un siglo de historia y producción diaria de 5.000 neumáticos para autos, camionetas y camiones, ha colocado una gigantografía anunciando el cese de actividades y ha enviado telegramas de despido extinguiendo contratos. A pesar de la conciliación obligatoria, FATE confirma que no hay marcha atrás: el cierre es definitivo y las indemnizaciones se pagarán en las próximas 48 horas, entre mañana y el viernes, buscando ejecutar el proceso con paz social.
El sindicato del neumático, conocido por su combatividad y orientación de izquierda, prepara una vigilia que podría intensificarse. No se observa presencia policial en el sitio, solo personal de seguridad privada, lo que genera expectativa sobre cómo evolucionará el conflicto en las horas venideras. Esta situación toca una fibra sensible en la industria argentina, destacando la emblemática marca nacional en medio de desafíos económicos.