En las calles de Buenos Aires, una movilera aborda a transeúntes para indagar sobre el cambio climático y las lluvias impredecibles. Las respuestas varían desde la indiferencia hasta la irritación, con uno de los entrevistados desestimando el tema con un rotundo 'no importa un carajo' y aconsejando buscar opiniones expertas.
Otras intervenciones muestran frustración cotidiana, como culpar al clima por problemas personales o responder con groserías ante las preguntas. Este micromundo urbano refleja la desconexión de muchos con temas globales, priorizando el día a día sobre debates ambientales.
El segmento captura la esencia de un 'país de las maravillas' donde el calor, el smog y las interacciones espontáneas pintan un retrato vívido de la sociedad argentina, invitando a pensar en cómo el cambio climático impacta silenciosamente en la vida diaria sin generar consenso inmediato.