La producción de neumáticos en FATE comenzaba con el pesado de materias primas, donde operadores fraccionaban cauchos para ingresar en mezcladores, formando compuestos laminados en molinos. El calandrado recubría miles de alambres con estos compuestos en rodillos laminadores, preparando las bases estructurales.
En la máquina armadora se unían todas las partes previas, dirigidas luego a vulcanizadoras que conferían propiedades mecánicas y forma final al producto. Posteriormente, controles de calidad inspeccionaban el 100% de la producción, verificando balanceo y geometría en máquinas especializadas.
FATE se enorgullecía de ser la única empresa nacional en diseñar y fabricar neumáticos, un proceso que simbolizaba la innovación industrial argentina ahora en riesgo de extinción con el cierre de la planta.