En una conferencia, representantes de la CGT describen la situación sociolaboral como complicada, con una caída de 300.000 puestos de trabajo formales en los últimos dos años y una pérdida diaria de 400 puestos formales. Se menciona el cierre de más de 21.000 pymes, aumento del endeudamiento familiar, pérdida de poder adquisitivo y paritarias con techos impuestos.
La CGT destaca el crecimiento de la informalidad, inflación persistente por ocho meses, capacidad instalada industrial por debajo del 50% debido a importaciones indiscriminadas, y crecimiento solo en sectores financiero y agroindustrial. Por ello, convocan al paro general contra la reforma laboral, abarcando a trabajadores formales, informales, monotributistas y de economía popular, enfatizando derechos incumplidos.
Panelistas del programa coinciden en la gravedad, calificando el discurso como pesadillesco pero necesario, y lo contrastan con el paro inminente a 36 minutos de inicio.