En la Cámara de Diputados, el debate sobre la reforma laboral avanza con tensiones, mientras el presidente del Senado, Victoria Villarroel, convoca una sesión para el viernes de manera considerada antirreglamentaria. Esta movida busca acelerar el trámite antes del mensaje de Javier Milei a la Asamblea Legislativa el 1 de marzo, priorizando la agenda gubernamental.
Legisladores opositores cuestionan la validez del proceso, argumentando que no se garantiza quórum ni votos suficientes para aprobar el proyecto. El expediente detalla revisiones pendientes, pero la prisa del oficialismo genera sospechas de presiones políticas para aprobar cambios que afectan derechos laborales.
El contexto incluye manifestaciones espontáneas en Buenos Aires contra el 'retroceso laboral', con ruidazos en puntos clave como Acoyte y Rivadavia. Gremios y ciudadanos se movilizan pese al paro, reafirmando el rechazo constitucional a las reformas.
Esta sesión podría definir el futuro del proyecto, con el oficialismo contando votos clave de bloques provinciales para superar los 129 necesarios y enviarlo al Senado.