La reforma laboral en Argentina avanza hacia una sesión clave en la Cámara de Diputados, marcada por la eliminación del controvertido artículo 44, que generaba fuertes críticas por su impacto en los derechos de los trabajadores. Aunque el gobierno buscaba modificarlo para flexibilizar contrataciones, la presión de los bloques aliados obligó a su supresión total, evitando un mayor rechazo opositor. Sin embargo, esta concesión no resuelve las tensiones, ya que el proyecto mantiene disposiciones que afectan indemnizaciones y otros beneficios laborales.
Expertos en derecho constitucional advierten que la ley, si se aprueba, enfrentará múltiples planteos de inconstitucionalidad. Se critica la retroactividad en reclamos judiciales, donde se propone transferir hasta el 33% de los créditos reconocidos a los empleadores, violando principios básicos de la Carta Magna. La norma aplicaría no solo a nuevos contratos, sino a todos los trabajadores activos e incluso a aquellos en litigios, lo que podría judicializar miles de casos en tribunales laborales.
En la comisión, no se incorporaron cambios al fondo de asistencia laboral ni se habilitaron billeteras virtuales como medio de pago de sueldos, pese a las insistencias del PRO. El debate incluye temas como vacaciones fragmentadas y banco de horas, con cruces intensos entre diputados como Nicolás del Caño y Lidia Leynaud, quienes acusan al proyecto de recortar derechos esenciales. La sesión de mañana promete ser maratónica, con el oficialismo asegurando quórum gracias a aliados, aunque el texto podría retornar al Senado para más modificaciones.