Durante una sesión intensa en la Cámara de Diputados, legisladores opositores cuestionaron duramente la propuesta de reforma laboral, argumentando que socava avances clave como la ley de teletrabajo. Implementada hace cinco años, esta norma obliga a los empleadores a proveer herramientas ergonómicas y cubrir servicios, logrando que el porcentaje de trabajadores con equipamiento propio baje del 15% inicial al 4% actual mediante convenios colectivos. Derogarla, según los críticos, destruiría estos logros de un plumazo, regresando a condiciones precarias en la era digital.
El debate también abordó el sistema indemnizatorio por despido sin causa, diseñado no para encarecer juicios, sino para desalentar rupturas laborales abruptas y fomentar la estabilidad en las relaciones de trabajo. Opositores rechazaron la narrativa de 'juicios caros' promovida por sectores empresariales, enfatizando que el derecho del trabajo busca equilibrar la asimetría entre partes, protegiendo al empleado más vulnerable. Cambios propuestos, como medir salarios por rendimiento sin garantías, podrían viciar las contrataciones desde el inicio, promoviendo abusos de poder y despidos arbitrarios.
Se alertó sobre el riesgo de un 'tecnofeudalismo', donde una minoría accede a tecnología avanzada mientras la mayoría queda excluida del mercado laboral. Estadísticas recientes indican un aumento récord en juicios por riesgos del trabajo, proyectado para diciembre de 2025, lo que evidencia fallas en la prevención y protección actual. Los diputados instaron a priorizar leyes actualizadas que eviten la expulsión masiva de trabajadores, en lugar de facilitar su precarización.