El ministro de Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, viajó a Moscú para solicitar ayuda ante la grave crisis de combustible y los prolongados apagones que azotan al país. Rodríguez se reunió con su homólogo ruso, Sergey Lavrov, quien describió a Cuba como un 'Estado hermano', aunque no se anunciaron compromisos concretos de apoyo material.
La visita incluye una reunión prevista con el presidente Vladimir Putin, en un contexto de tensiones crecientes por el bloqueo energético impuesto por Washington. La crisis se ha intensificado tras la captura y destitución de Nicolás Maduro en Venezuela, principal proveedor de petróleo para la isla, lo que ha llevado a reducciones en la jornada laboral, cierres de bancos y cancelaciones de rutas aéreas.
Además, México envió ayuda en forma de alimentos y productos sanitarios, distribuidos en regiones como La Habana, Artemisa y la Isla de la Juventud. España también anunció envíos de suministros médicos, en respuesta a una situación que persiste desde hace cinco años y se agrava con las recientes amenazas de sanciones estadounidenses a países que vendan petróleo a Cuba.
La dependencia energética de Cuba queda expuesta, destacando la vulnerabilidad de la isla ante presiones geopolíticas y la necesidad de alianzas alternativas para mitigar los efectos del embargo.