El gobernador Axel Kicillof, en un discurso, califica el cierre de la fábrica FATE, con 80 años de historia, como un día doloroso para la provincia y el país. Describe al gobierno nacional como enfermo, constituido por gente que es basura, ya que celebra el desempleo y cierres empresariales que generan dolor en familias y comunidades.
Kicillof afirma que el gobierno está matando y degollando empresas, destacando que FATE, emblemática, sobrevivió dictaduras y crisis pasadas pero no al actual mandato. Panelistas del programa resaltan el tono durísimo de Kicillof, inusual, y lo vinculan a un endurecimiento necesario de críticas ante la destrucción económica, relacionándolo con la reforma laboral y el paro.
Se menciona que FATE deja 920 despidos directos y afecta a 2.500 en la cadena de valor, exponiendo la profundización de la crisis laboral.