El bloque de La Libertad Avanza enfrenta cuestionamientos por la inconsistencia en su posición respecto a la reforma laboral. Un proyecto presentado por diputadas y diputados como Romina Diez, Santurio, Nicolás Mayoraz, Carlos Zapata y Álvaro Martínez reconoce derechos básicos para trabajadores de plataformas digitales, incluyendo remuneración adecuada y el derecho a la desconexión. Sin embargo, esta iniciativa choca con la agenda general del bloque, que promueve cambios que podrían precarizar aún más las condiciones laborales.
En el marco de la discusión en la Comisión de Previsión y Trabajo, se evidencia una contradicción evidente. Mientras se debate la reforma que se votará mañana en Diputados, los legisladores oficialistas insisten en modernizar el régimen laboral, pero datos y antecedentes históricos muestran que medidas similares no generaron empleo genuino, sino destrucción de puestos de trabajo. La informalidad y el cuentapropismo se usan como argumentos falaces para justificar exclusiones de la ley de contrato de trabajo.
El impacto de estas políticas se siente en la realidad cotidiana, con más de 290.000 puestos perdidos y 22.000 empresas cerradas bajo el modelo económico actual. La propuesta ignora lecciones de reformas pasadas, que prometieron blanqueos y multas para fomentar el empleo registrado, pero solo lograron un 0,3% de efectividad, dejando a miles en la vulnerabilidad.