Cintia Fernández decidió abandonar su rol en el programa de Moria Casán tras una serie de tensiones que escalaron durante una discusión acalorada. La panelista, quien había regresado recientemente, enfrentó críticas por su agenda y supuestas internas, lo que la llevó a priorizar su vida familiar y evitar conflictos innecesarios.
El episodio clave involucró un cruce con Elba, abogada de Mauro Icardi, donde Cintia insistió en preguntas sobre deudas alimentarias, generando una respuesta evasiva que avivó el enojo. Fuentes cercanas indican que Cintia se sintió poco apoyada por sus compañeros, percibiendo un vacío que la hizo cuestionar su permanencia en el ciclo.
Esta salida resalta un patrón en la carrera de Fernández, quien en el pasado también dejó programas por motivos similares, influenciada por su rol como madre y su relación actual. El incidente subraya las dinámicas complejas en entornos televisivos de alto voltaje.
La discusión no solo expuso fricciones personales, sino también la presión de manejar temas sensibles como disputas legales de celebridades, donde las respuestas directas a menudo se evaden para proteger intereses.