En los últimos dos años, Argentina ha registrado el cierre de más de 22.000 empresas, un fenómeno atribuido directamente a las políticas económicas implementadas por el gobierno de Javier Milei. Este 'industricidio', como lo denominan algunos analistas, se acelera con un promedio de 20 a 30 comercios y fábricas cerrando diariamente, dejando a miles de trabajadores en la incertidumbre. Empresas emblemáticas como KTM y Whirlpool han reducido su producción o clausurado operaciones, exacerbando la crisis en el sector industrial.
El gobierno minimiza el impacto, describiéndolo como un 'reacomodamiento' natural del mercado donde algunas compañías se vuelven más competitivas mientras otras desaparecen. Sin embargo, críticos argumentan que esta visión ignora la realidad de familias enteras afectadas por el desempleo y la pérdida de medios de vida. La falta de apoyo estatal y las medidas de ajuste fiscal han convertido a los trabajadores en 'descartables', según testimonios de afectados que sienten que sus esfuerzos no importan en el nuevo esquema económico.
Expertos advierten que sin intervenciones urgentes, como incentivos fiscales o programas de reactivación, el tejido productivo del país podría colapsar irreversiblemente. La pregunta que resuena es si este modelo de 'cierres y aperturas' equilibra la balanza o simplemente acelera la desigualdad, dejando a las PYMES, pilar de la economía nacional, al borde del abismo.
C5N
economia
Duro de domar
Cierres masivos de PYMES amenazan la economía argentina
Neutral · teleprompter · neutral