La fábrica de neumáticos FATE en San Fernando cesó operaciones de golpe, dejando a 920 empleados en la calle justo antes del paro general. Los trabajadores, muchos con décadas en la planta, se enteraron al llegar esta mañana y encontrar un cartel en la entrada anunciando el fin de la producción y el pago de indemnizaciones.
En una vigilia que se extiende toda la noche, cientos acampan frente a la fábrica en Virreyes, exigiendo explicaciones. Alegan presiones sindicales, alta carga impositiva y apertura de mercados como causas, aunque la empresa guarda silencio. FATE, con más de 80 años de historia atravesando crisis argentinas, sucumbe ahora a la actual recesión económica.
Los despidos coinciden con tensiones laborales nacionales, agravando el impacto del paro. Gremios denuncian que el cierre es una represalia, mientras los afectados planean mantener la protesta hasta el amanecer, demandando reincorporaciones o mayor apoyo gubernamental.