El juicio por la muerte de Diego Maradona está programado para iniciar el 17 de marzo, pese a los esfuerzos de los siete imputados por postergarlo. Liderados por el neurocirujano Leopoldo Luque, los acusados apelaron invocando el principio de non bis in idem y la solicitud de juicio por jurado, pero las instancias superiores rechazaron las suspensiones, permitiendo que el proceso avance con un extenso listado de testigos y pruebas.
La causa se centra en la falta de atención médica adecuada desde la salida de Maradona de la clínica de Olivos hasta su fallecimiento por edema pulmonar. Luque y el psiquiatra Agustina Cosachov, como médicos tratantes, enfrentan las mayores responsabilidades, junto al coordinador Fernando Díaz y los enfermeros por no alertar timely sobre el deterioro del Diez. Audios y WhatsApp revelan negligencias, como ignorar signos de hinchazón reportados por la familia.
La familia de Maradona, unida en la búsqueda de justicia, incluye a Dalma, Gianinna y Verónica Ojeda, quienes mantienen contacto con los abogados pese a tensiones personales. El hijo menor, Dieguito Fernando, muestra el carácter fuerte de su padre y participa en el proceso para cerrar ciclos emocionales. Expertos anticipan condenas duras, destacando que una internación oportuna podría haber salvado la vida del ídolo.