En un análisis crítico de la política económica actual, se destaca cómo Argentina, a diferencia de Estados Unidos que impone aranceles a productos industriales, China subsidia su producción para exportar por debajo de costos y la Unión Europea erige barreras arancelarias, opta por regalar su industria nacional. El gobierno de Javier Milei enfrenta argumentos que rotan desde razonables a conspiraciones trasnochadas ante noticias negativas, como el cierre de empresas emblemáticas.
Se repasan casos semanales de quiebras, como Hidado Sociedad Anónima en Tucumán, FATE hoy y Molinos con balance negativo por caída de ventas y consumo. Con 22.000 empresas cerradas desde la asunción de Milei y un ritmo de 30 por día, el gobierno deberá inventar excusas diarias, especialmente para FATE, que modernizó su planta en 2015 y producía 5 millones de cubiertas anuales, pero ahora cierra por desguace industrial.
Se reproduce un spot publicitario histórico de FATE por sus 70 años, enfatizando su huella reconocible en autos, camiones y máquinas desde hace décadas, como símbolo de calidad argentina para el mundo. Hoy, en contraste, la invasión de importaciones destruye economías regionales bajo el gobierno de Milei, con ejemplos como Cerro Fate de dulces en Córdoba cerrando tras 20 años.
La discusión subraya que no hay actividad productiva que resista salvo agro, minería y energía, que no compensan las pérdidas de empleo en otros sectores, regalando fuentes de trabajo de calidad.