Los ministros de Finanzas de la UE han aprobado planes de inversión en defensa nacional para ocho Estados miembros, totalizando 74.000 millones de euros, la mitad del fondo de préstamos de la Comisión Europea bajo el instrumento SAFE. Países como Estonia, Grecia, Italia, Letonia, Lituania, Polonia, Eslovaquia y Finlandia beneficiados, con Polonia solicitando la mayor cantidad de 43.000 millones.
Este esquema forma parte del plan Readiness 2030, que destinará hasta 800.000 millones de euros a defensa antes de 2030, cubriendo municiones, misiles, artillería, drones, sistemas antiaéreos y protección de infraestructuras críticas. Un requisito clave es que el equipo sea de fabricación europea, limitando componentes externos al 35% del costo.
Diecinueve Estados miembros solicitaron fondos, con Chequia, Francia y Hungría pendientes de aprobación. La iniciativa busca fortalecer la autonomía estratégica de Europa ante amenazas crecientes, priorizando producción local y colaboración intraeuropea.