El arzobispo de Corrientes anuló una boda celebrada recientemente al enterarse de que los novios son personas trans, desatando denuncias de discriminación. La decisión ha generado un intenso debate sobre inclusión y derechos en la Iglesia.
Los afectados reclaman respeto a su unión y cuestionan la validez de la anulación, argumentando que viola principios de igualdad. Organizaciones de derechos humanos apoyan su causa, exigiendo reformas en instituciones religiosas.
Este caso resalta tensiones entre tradición y modernidad en temas de identidad de género, impactando la percepción pública de la Iglesia en América Latina. Se espera una respuesta oficial que aclare posiciones.