La reforma laboral impulsada por el gobierno ha desatado polémica, con sindicatos como la CTA calificándola de regresiva y esclavista, comparándola incluso con épocas preconstitucionales. Sin embargo, el abogado Julián de Diego, asesor en la redacción de la norma, desmonta estos argumentos como disparates dogmáticos, enfatizando que la legislación actual, nacida en la década de 1940 y formalizada en 1974, está desactualizada ante avances como la inteligencia artificial y la robótica.
De Diego destaca que la reforma no elimina derechos, sino que adapta la ley a la realidad laboral moderna. Por ejemplo, el fraccionamiento de vacaciones, criticado por supuestamente perjudicar al trabajador, en realidad beneficia a sectores como la gastronomía, donde permite gozar de periodos más flexibles en lugar de tres semanas imposibles de tomar. Asimismo, el banco de horas, vigente desde 1991 en 130 convenios colectivos sin conflictos mayores, equilibra cargas en industrias con picos variables, como las nuevas tecnologías, manteniendo el promedio de 40 horas semanales.
Respecto a las horas extras, la norma mantiene su carácter voluntario y permite pactar recargos por encima del 50%, incentivando la participación en momentos clave sin obligar. En cuanto a indemnizaciones por despido, se calcula sobre la mejor remuneración mensual normal y habitual de los últimos seis meses, incluyendo adicionales, y se complementa con el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) para garantizar pagos en pymes, evitando quiebras que dejen a trabajadores desprotegidos.
El experto, con décadas de experiencia en reformas laborales desde la era Alfonsín, subraya que la medida no es pro-empresarial, sino equilibrada, participando en leyes como el aguinaldo ajustado por hiperinflación. Critica la falta de lectura detallada por parte de opositores, que generan miedo infundado sin ejemplos concretos.
En el caso de Fate, la conciliación obligatoria es una estrategia sindical común para encarecer despidos inevitables, aunque sin conflicto real, lo que resalta las tensiones en un mercado laboral en transformación.