El Arco de los Enamorados, formación rocosa natural en la costa de Puglia sobre el mar Adriático, se derrumbó el 14 de febrero debido a un fuerte temporal que socavó su base. Turistas solían visitar este sitio milenario para pedir deseos románticos, pero ahora solo quedan ruinas de la estructura que simbolizaba el amor eterno.
El colapso coincide con evacuaciones de más de 1.500 personas en la región por lluvias intensas y vientos, parte de un patrón climático que azota Italia con inundaciones y erosiones. Autoridades atribuyen el deterioro al cambio climático y el paso del tiempo, exacerbando vulnerabilidades costeras en el Mediterráneo.
Este suceso irónico en Día de San Valentín resalta la fragilidad de patrimonios naturales ante eventos extremos, recordando orígenes decapitación del santo patrono del amor. Puglia, popular por su belleza, urge protecciones para preservar sitios icónicos frente a temporales crecientes.