Taiwán rechaza ceder ante amenazas de China, afirmando que no escalará pero defenderá el statu quo en el Estrecho. El ministro Lin Chia-lung advirtió que el expansionismo de Beijing amenaza la paz global, impactando el 90% de semiconductores avanzados fabricados en la isla y el 50% del comercio marítimo mundial.
Cualquier crisis afectaría la economía global, destacando la importancia estratégica de Taiwán. Lin agradeció a EE.UU. por ventas de armas por 11.000 millones de dólares en diciembre, la Acta de Garantía para Taiwán y la Ley de Autorización de Defensa 2026, reflejando apoyo bipartidista.
Esta postura fortalece la resistencia democrática de Taiwán contra intentos de cambio unilateral por parte de China.